1º Festival Internacional de Animación Online
Durante dos días al año, la distancia angular del sol al ecuador de la tierra es la máxima, esos dos días, el 23 de junio en verano y el 23 de diciembre en invierno, son los llamados solsticios.
El culto al sol fue compartido, prácticamente por todos los pueblos desde el principio de la humanidad. Las diferentes celebraciones solsticias, según el ecuador, son anteriores a todas las religiones dominantes actuales.
En Europa, la peregrinación y el culto al sol ya existían en la era precristiana, y los entonces caminantes la realizaban para cumplir el rito de ver morir al sol en su camino al Más Allá, que tenía lugar en donde acababa la Tierra, en la parte occidental de la Península Ibérica, el FINIS TERRAE de la actual Galicia.
La cristianización de Europa comenzó hace más de 1.200 años, y el actual es, prácticamente, el mismo por el que se peregrinaba para ver morir y volver a nacer al astro solar.
Desde entonces, y mucho antes, jamás hubo un único camino para los peregrinos de cualquier credo, sino otros muchos repartidos por los cinco continentes y repletos todos ellos, cada uno a su manera, de leyendas sobrecogedoras, lugares míticos y seres mágicos.
Considerando, pues, que todos los caminos tienen tres imágenes: La física, la imaginaria y la simbólica, ANIMACAM toma como vínculo intercontinental los solsticios de verano e invierno, y desde el actual Camino de Santiago, sube a la Red para animar a divulgar el respeto a la diversidad de pensamiento y de las culturas.
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